Benedetti sobre el futuro

Gerardo Otero (otero@sfu.ca)
Tue, 07 Oct 1997 13:03:29 -0700

Extracto de:

La Jornada 7 de octubre de 1997

BENEDETTI: LOS DE ABAJO, UNICA ESPERANZA PARA EL MUNDO

César Güemes/ I ¤ Pocos autores, en nuestra lengua, tan queridos como él...
.. Con él conversamos.

--¿Qué piensa del siglo que se viene ya para América Latina? ¿Lo vislumbra
más complejo, incluso ya sin utopías?

--Sería bueno tener una bola de cristal. Por lo pronto estoy muy preocupado
no sólo por Latinoamérica sino por el mundo todo. Creo que si la humanidad
sigue por este camino o se deja llevar por este camino, va al suicidio,
sencillamente. Ahora, de alguna manera, yo que soy un optimista visceral,
mantengo todavía cierta zona de esperanza. La humanidad ha pasado por
periodos muy malos, ha estado en pozos verdaderamente terribles y, sin
embargo, ha encontrado fuerzas e imaginación para rescatarse a sí misma. De
modo que yo creo que esto puede seguir un tiempo, pero no indefinidamente.
En este mundo donde toman las decisiones estos que Lyottard llama los
``decididores'' y están por encima de los gobiernos, las cosas van a
cambiar. Esos ``decididores'' están por encima de las naciones: son el Fondo
Monetario, el Banco Mundial, y demás. Ellos están por encima incluso de los
países capitalistas, y son los que imponen la política.

``Entonces, si puede haber alguna esperanza, tiene que venir de abajo, no de
arriba, porque los de arriba van a presionar cada vez más para que la gente
sea más explotada, para que cada vez sea mayor el abismo entre los que
tienen mucho dinero y los carentes, los pobres. Esas son situaciones que no
pueden seguir indefinidamente. Los problemas que hay en el mundo de
vivienda, de hambre, de sed, de plagas, no pueden continuar así. Llegará un
momento en que esos problemas van a invadir a Occidente. ¿Y qué se hará
cuando ya no sólo es la gente sino los problemas los que invadan el mundo
entero? Si fueran un poco más inteligentes y más generosos esos
``decididores'', tendrían que curarse un poco en salud''.

--Conocemos el papel de la cultura para que los de a pie decidan el futuro a
cambio del que proponen los ``decididores''. ¿Cuál es el papel en particular
de la poesía y de la narrativa, entre los de abajo?

--Creo que la cultura jamás ha podido cambiar nada políticamente. Sobre
todo, los que ejercen el poder son insensibles a la cultura. Los de derecha,
los de centro y los de izquierda. La cultura molesta siempre, es una
molestia. Salvo aquellos artistas que están muy inscritos en un determinado
partido y no tienen más remedio que seguir en forma total los dictados de
ese partido, los intelectuales son más libres, más independientes, y si
tienen que criticar, critican, aunque sea en ocasiones a un político con el
que mantienen afinidad. Por eso a la cultura la arrinconan, la ningunean,
como se dice en México. O sea que la cultura no tiene posibilidades de
influir sobre los gobernantes.

``La posibilidad que tiene es la de influir sobre el ciudadano, sobre el
individuo. Ahí sí la cultura permite comprender ciertos fenómenos sociales y
políticos. Pero sólo en forma individual. A partir de ese esclarecimiento
personal es que el ciudadano toma una actitud más colectiva. Pero nunca se
sabrá''.